Inicio > Artículos hierbas medicinales > El estrés y las plantas adaptogenas.

El estrés y las plantas adaptogenas.

En el lenguaje de cada día el término estrés se utiliza muy a menudo para indicar un estado psicofísico que se caracteriza por una sensación de malestar y tensión, asociados a su vez a trastornos cada vez más frecuentes en la sociedad contemporánea: ansiedad, insomnio, irritabilidad, cansancio, depresión.

Es innegable que el estrés es un estado capaz de influenciar mucho la salud de una persona e investigaciones científicas evidencian hasta qué punto los efectos del estrés pueden afectar profundamente al organismo humano. Por ejemplo, se han demostrado repetidamente los efectos negativos del estrés sobre el estado emocional y el sistema inmunológico de las personas.

Hoy en día existe la tendencia en distinguir entre “eustress” (estrés en positivo) y “distress” (estrés en negativo). El primero resulta del conjunto de todos los estímulos físicos, fisiológicos y psicológicos que representan las joyas y los dolores de cada día, que nos permiten sentirnos “vivos” y “activos”, es decir gozando de buena salud. Practicar deporte de forma regular supone seguramente uno pequeño estrés para nuestro organismo, pero en el transcurso del tiempo dicha actividad se traduce en efectos positivos en términos de bienestar. El que trabaja al aire libre padecerá mayor estrés físico de quien trabaja en una oficina, pero desarrollará una mayor resistencia en términos de adaptabilidad a los cambios térmicos, con el correspondiente fortalecimiento de las defensas inmunitarias frente a determinados trastornos estacionales, como por ejemplo los de las vías respiratorias.

Pero cuando el estrés es demasiado intenso y prolongado se corre el riesgo de que las herramientas de que dispone nuestro organismo no sean suficientes para restablecer una situación de equilibrio y, por lo tanto, habrá que recurrir a una estrategia de recuperación psicofísica que contemple descanso y tranquilidad. En este contexto, la naturaleza nos ofrece unas plantas, llamadas adaptogenas, cuyas propiedades pueden representar una ayuda muy válida. La palabra adaptogeno ha sido acuñada a propósito para la acción que estas plantas desarrollan en organismo, contribuyendo en el proceso de adaptación ante estimulaciones externas.

Entre las plantas adaptogenas más comunes encontramos el Ginseng (Panax ginseng), el Eleuterococo (Eleutherococcus senticosus), la Whitania (Whitania somnífera) y la Rodiola (Rhodiola rosea). Las propiedades adaptogenas de estas plantas sirven no solamente para paliar el estrés, sino también para prevenirlo.
 
 


Copyright © 1998 - 2012 Aboca España S.A.U.
Sant Josep, 23 1-1 Matarò | 08302 Barcelona | tel. (+34) 93 7410320 | fax (+34) 93 7901820
Internacional - Contáctanos - Credits - Avìso legal - Mapa del Sitio